miércoles, enero 18, 2006

La educación en Chile




La educación, su sistema, desigualdad y entrega ha sido recurrente tema de discusión en el presente año. Todos estos cuestionamientos y falencias motivaron un movimiento social-juvenil de grandes proporciones, con una adhesión de más del 70% del alumnado nacional, considerando establecimientos públicos, subvencionados y privados.
Una manifestación como las de antaño (década del 70-80), es cierto, en un contexto político radicalmente diferente, pero con una fuerza igual o superior a las de épocas anteriores.

Se exigían medidas a mediano y largo plazo; algunas más profundas, otras más superficiales, pero igualmente útiles... todas banderas de lucha del gran movimiento, de la llamada “Revolución Pinguina”.

Todos sabemos que el sistema educativo Chileno se encuentra catalogado entre los peores a nivel mundial, pero ¿Donde están los focos del debilitamiento del sistema?

Comencemos por el método de aprendizaje “enciclopédico” impuesto por nuestras autoridades, donde simplemente no se toma en cuenta las aptitudes y verdaderos intereses de los alumnos, fomentando de esta forma el “aprendizaje por compromiso”, un aprendizaje insípido y falto de motivación personal.

Debemos considerar también el malestar general del profesorado, provocado por remuneraciones insuficientes e incompatibles con una labor tan ardua y fundamental como la que desempeñan.

Otro punto a tomar en cuenta es la mercantilización de la educación reflejado en el sistema de subvenciones, donde el alumno pasa a ser una simple cifra monetaria, digno del más simple, cruel y por lo demás rentable negocio.

Reflejémoslo en una simple operación matemática:

Aprendizaje por compromiso + Profesorado descontento + Educación Mercantilizada = Paupérrima Calidad Educativa.

Está bien, el sistema de educación es gran responsable de este déficit, pero no podemos desconocer la mediocridad en la que está sumergida gran parte de la juventud Chilena.
¿Categórico no?, pero totalmente cierto; basta con ver la baja afluencia juvenil a bibliotecas, exposiciones artísticas de todo tipo, el escaso raiting que tienen (los también escasos) espacios culturales en televisión o la nula inquietud de cierto sector por informarse sobre el acontecer nacional y mundial.

Desafortunadamente el gobierno tampoco nos ayuda mucho, con desinteligencias constantes y medidas tan poco inteligentes como el “impuesto al libro” (19%).

Volvamos a nuestra ecuación:

Aprendizaje por compromiso + Profesorado descontento + Educación Mercantilizada + Mediocridad Juvenil + Medidas irracionales = Educación desigual, inflexible y de calidad insuficiente.

Con esto queda demostrado el origen multicausal del problema.

Quizás los poderes ejecutivo-legislativo han sido francamente inoperantes en la resolución de la problemática educacional, pero el cambio y mejora gradual del nivel educativo recae también en los principales actores del mismo... los estudiantes, ya que toda transformación o reforma parte de la propia voluntad del individuo.

Es hora de abrir los ojos, criticar de forma constructiva y principalmente actuar.

Tómalo en cuenta...